Ladrona no es

Un convulso escenario político continúa sumando capítulos inesperados tras la decisión de acudir a instancias internacionales ante la Organización de las Naciones Unidas. Este recurso busca dejar sin efecto un fallo judicial adverso que sacudió los cimientos del peronismo. Frente a este panorama, emergió una voz de peso dentro del espacio para denunciar la existencia de un engranaje en los tribunales diseñado exclusivamente con el objetivo de acorralar y sancionar a quien hoy encabeza la facción mayoritaria de dicho movimiento.

A pesar de la evidente distancia que separa a ambas figuras en la actualidad, esta personalidad política no dudó en destacar la gravitación de la exmandataria en la historia reciente, asegurando de forma categórica que las acusaciones en su contra carecen de fundamento real. Si bien el distanciamiento entre ambos es un hecho público e innegable, este referente sostuvo que el proceso en curso resulta desmedido e inequitativo, manifestando además su total predisposición para colaborar en la causa.

Alertan sobre la fabricación de un proceso judicial de alto impacto

Al analizar cómo se gestaron las complicaciones legales que hoy acorralan a la figura central de esta controversia, este actor político abordó sin tapujos la brecha personal que los mantiene alejados. Explicó que, aun en los momentos de mayor frialdad y falta de comunicación mutua, advirtió serias anomalías en el accionar de los tribunales. Según sus palabras, desde aquel entonces comenzó a señalar públicamente cómo se configuraba un expediente con el fin de perjudicarla, un pronóstico que, a su juicio, terminó concretándose de la manera más lamentable.

De este modo, sus declaraciones convergieron directamente con la postura asumida por el expresidente Alberto Fernández, quien rompió el silencio para respaldar de manera contundente a Cristina Fernández de Kirchner en relación con la causa Vialidad. Fernández suscribió la línea argumental formulada por la propia exvicepresidenta en su carta pública, donde denunció ser blanco de un «machismo estructural» y de una maniobra de «proscripción» orientada a proscribirla de futuras disputas electorales.

Apoyo explícito y ofrecimiento de colaboración legal

«Mi intención es colaborar en todo lo que esté a mi alcance, ya que soy consciente de que atraviesa un escenario sumamente ingrato e innegablemente injusto», manifestó Alberto Fernández al ponerse formalmente a disposición de su antigua compañera de fórmula para reforzar la estrategia defensiva, aun sabiendo que es poco probable que su ayuda sea requerida.

En el presente, la situación procesal de la exjefa de Estado contempla una pena de seis años de cárcel junto con la inhabilitación vitalicia para desempeñar funciones en la administración pública. Por este motivo, sus representantes legales intentan congelar la ejecución de la condena recurriendo a medidas cautelares ante organismos internacionales de derechos humanos.

Finalmente, al ser consultado de forma directa por la empresaria Esmeralda Mitre sobre la inocencia de la exmandataria, el exjefe de Estado respondió sin titubear ni dejar margen para la duda: «Sí, absolutamente. De eso estoy seguro. Ladrona no es».